Las
mujeres serán las principales beneficiarias de las actividades previstas, debido a que juegan un papel fundamental en la gestión y conservación de los
recursos hídricos domésticos, en la promoción de buenas practicas de higiene personal y ambiental, en la
seguridad alimentaria y en las actividades - sobre todo de tipo organizativo - de gestión del riesgo ambiental (en
el marco de los grupos de voluntariado en protección civil) y nutricional. A la par de las mujeres, los
jóvenes constituirán los actores principales de los grupos de
voluntarios de protección civil que se conformarán y se equiparán en las comunidades de intervención, con el fin de rescatar y valorar el papel activo adentro de las comunidades, favoreciendo procesos de
inclusión social.
Además, tal como destacado en ocasión de la misión de evaluación de daños post Agatha efectuada por la CEPAL, la Tormenta Agatha se repercutió sobre todo en las mujeres, que se vieron privadas en muchos casos de las únicas fuentes de sobrevivencia y economía domestica de las cuales disponían (maíz, frijoles, animales de patio, etc.).